Carta veintiuno

Idealizado 


Tengo la angustia deslizándose por la punta de mis dedos y la sangre brotando como una tormenta furiosa.

Mis manos son un pincel en la piedra gris, que queda teñida de rojo.

El peso de mi ser es insoportable; no logro mantenerme de pie, intentando navegar en este mundo maldito y oscuro.

¿Hay alguien ahí que pueda escuchar los ecos de mi auxilio?

Solo el quebranto de mi corazón se escucha llorar, 

un corazón que quedó enterrado en algún rincón de la tierra.

He sido devorada por este dolor, transformándome en una pequeña flor marchita.

Tengo los ojos cansados de tanto luchar contra él.

Donde antes había lágrimas, ahora queda la cicatriz de un lago seco.

El suelo está frío y húmedo.

No hay nada más que un cigarro y vidrio roto acompañándome en esta soledad eterna.

La ira se disipó hace tiempo; ya no queda nada que me impulse a cargar con mi ser.

Solo soy un ente vacío y marchito.

Mis entrañas fueron robadas por tu fantasma.

Te llevaste todo lo que pudiste, 

dejando mi alma torturada.

Creo que te odio por idealizar mi mundo, pintándolo de colores saturados.

Dejaste enterrado en algún lugar mi pequeño corazón,

y te odio aún más por no devolvérmelo.

Mi vampiro de almas, espero que nadie más tenga que cruzarte en su camino,

porque ese rostro angelical y atrapante no es más que un terremoto que arrasa con todo.


-O.C

Comentarios

Entradas populares